Desde la Revolución Federal de Loreto hasta la recuperación de Leticia y los "enclaves" de Pebas y Saramiriza
EL NACIONALISMO DE IQUITOS JAMÁS FUE SEPARATISMO

Antauro Humala Tasso

El 5 AGO 1921 un movimiento cívico-militar, integrado por oficiales subalternos (veteranos del Caquetá) se levantó en armas en Iquitos contra el Gobierno "Constitucional y Democrático" de Leguía que tramaba entregar territorios a Colombia. "Contra la Traición" fue el slogan revolucionario. Luego de tomar el control de la ciudad, apresaron a las autoridades del Gobierno Central. Acto seguido se estableció el Gobierno Federal de Loreto, que recibió el apoyo unánime de toda la Amazonía. Dicha gesta patriótica tendría su 2da. Fase (10 años después) con la recuperación de Leticia y la guerra peruano-colombiana en la que se combatió a orillas del Putumayo (1932-33).

CERVANTES: HÉROE NACIONAL
Adelantándose a la intención del Gobierno del entonces presidente Leguía, en cederle a Colombia (Tratado Salomón-Lozano de 1922) el puerto fluvial de Leticia, estalla la "Revolución Federal". La dirige el oficial EP Guillermo Cervantes Vásquez, el cual 12 años antes había peleado como sargento en el Combate de la Pedrera (1909), a orillas del Caquetá, expulsando a las tropas colombianas invasoras.
En esta vez, ya como capitán de infantería, toma el mando del Regimiento "Cazadores del Oriente" acantonado en Iquitos, declarándose en rebeldía y emitiendo un Manifiesto rubricado por 19 oficiales subalternos y 7 ciudadanos loretanos:
"Compañeros, los militares debemos dejar de servir para los fines inescrupulosos del Gobierno. Denunciamos el enriquecimiento y dolo de las autoridades a costa del hambre de nuestras tropas. El robo de vestuarios, propinas y alimentación de nuestros soldados es escandaloso. Todo el presupuesto de pagos para maestros y policías es desfalcado por los altos funcionarios (...) Las jóvenes generaciones militares nos negamos a contaminarnos con la putrefacción de un Alto Mando carente de honor".
Lo que empezó como un movimiento de protesta patriótica contra la política antipopular y traidora del Gobierno, derivó en la fundación de un Estado Federal Amazónico, con gobierno, ejército y moneda propios, pero -y ésto es lo importante- sin jamás desconocer la peruanidad.
Fue el intento más serio de descentralización y regionalización republicana del s. XX.

AYER COMO HOY: LA TRAICIÓN EN EL PODER
Los años previos a los hechos fueron de tensión social. A la política de abandono sistemático que históricamente ha desarrollado el centralismo limeño contra la Región Amazónica, se sumaba la Traición mediante el entreguismo territorial a favor de Colombia. Obviamente los loretanos se opusieron.
Por ello su gesta sería denigrada por la clase política limeña como "subversión" al mismo estilo como se calumnió, en la "Era Fujimori", la oposición del Frente Patriótico de Loreto respecto a la entrega de "enclaves" al Ecuador.
Y tanto ayer (Leticia y el Trapecio) como hoy (Tiwinza, Pebas y Saramiriza), mientras la prensa criolla insultaba a los patriotas loretanos, una Comisión del Gobierno negociaba de espaldas al país un Acuerdo con Colombia (1922): entreguista y antinacional, análogo al que efectuaron el japonés Fujimori y el belga Trazegnies con Ecuador (1998-99).

¡LORETO NO LE DEBE A NADIE!
Retornando a los sucesos de la Revolución Federal de Loreto, la principal medida económica del Gobierno Revolucionario fue la creación de la moneda loretana (los "billetes cervantinos"). La emisión de 20 mil libras peruanas de oro en billetes impresos "en cartulina" de 50, 20 y 10 centavos, reactivó la economía regional. En realidad se trató de "cheques provisionales" rápidamente aceptados por la población, pues sirvieron para pagar el sueldo atrasado de los funcionarios públicos.
Los loretanos desconocieron la Deuda Externa, adelantándose en 80 años a los postulados económicos del Foro de Sao Paulo.

REPLIEGUE REVOLUCIONARIO
Entre OCT y DIC 1921, el Gobierno Central lanza una dura represión contra los revolucionarios. La orden fue "sofocar la rebelión a sangre y fuego". Ante eso, los rebeldes organizan un Ejército Regional, con destacamentos importantes en Yurimaguas y Pucallpa y Rioja.
Los primeros enfrentamientos se producen en San Martín y son favorables a los revolucionarios. Pero resultan insuficientes. Un rígido "bloqueo" se ha levantado contra la Amazonía. Cada victoria significa menos balas, menos granadas, menos abastecimientos. El bloqueo empieza a surtir efecto. Los meses siguientes resultan muy duros para los revolucionarios. Sin una línea de abastecimiento que asegurara la logística, el éxito se frustraba.
Las fuerzas revolucionarias se diluyen ante la ofensiva gubernamental que avanza por Juanjuí, Pto. Inka y Bagua, así como por la boca atlántica del Amazonas, con 3 cañoneras de la Armada Peruana, con autorización del Gobierno Brasileño.
Aprovechando el repliegue patriota, Leguía suscribe en secreto el infame Tratado con Colombia en que para vergüenza de la diplomacia criolla se entrega "a sola firma" el puerto de Leticia (que le otorga a Colombia acceso al Amazonas), además de 120 mil kms2. Lo peor: se "obsequian" 25 mil compatriotas boras y huitotos que por dicho acuerdo pasaron a ser "colombianos".

SÁNCHEZ CERRO
Pero el "secreto" no dura mucho, pues es divulgado por la prensa brasileña en 1927... Una vez llegada la "nueva" al Perú, generó la descomposición del Régimen "Democratoide". El Congreso aprobó la cesión territorial pese a la protesta de los representantes loretanos.
Pero la gota que colmó el vaso fue la orden del prefecto de Iquitos, de entregar oficialmente Leticia a Colombia. El oficial peruano al mando de la guarnición se negó rotundamente a "cumplir órdenes traidoras". Fue dado de baja, enmarro-cado y encarcelado. Era el 31 JUL 1930.
Inmediatamente el descontento popular tendría su respaldo en los cuarteles, vía el Golpe de Estado del Cmdte. Sánchez Cerro, en Arequipa de AGO 1930.
Leguía es depuesto y a las pocas semanas fallece -el traidor- en prisión.

RECUPERACIÓN DE LETICIA
Mientras sucedían aquellos acontecimientos, los compatriotas amazónicos no se daban por vencidos. No obstante que los jefes revolucionarios (el Cap. Cervantes, el periodista Madueño, etc) tuvieron que huir al exilio, el pueblo siguió rumiando el "desquite"...
En efecto, 10 años después de la develación de la Revolución Federal, en una operación típica de "comandos", 49 ciudadanos iquiteños y pucalpinos al mando del Ing. Oscar Ordóñez y del Alférez Juan La Rosa, recuperan Leticia (1º SET 1932), capturando a la Guarnición colombiana que la custodiaba.
Al atardecer de esa heróica jornada, el My. Colombiano Jorge Pinzón entrega la bandera de armas y su espada a los patriotas loretanos. Las tropas colombianas son desarmadas y conminadas a abandonar Leticia, lo cual efectúan. De inmediato se organiza la Junta Patriótica de Loreto (antecesora del actual Frente Patriótico).

GUERRA CON COLOMBIA, ASESINATO DEL PRESIDENTE Y DEVOLUCIÓN DE LETICIA
El nuevo régimen peruano (Sánchez Cerro), que aún no se asentaba en una coyuntura de guerra civil (sublevación de la guarnición de Cajamarca al mando del Cmdte. "zorro" Jiménez, las "últimas montoneras" peruanas de Samanez Ocampo en Apurímac, la revolución aprista en Truji-llo, etc) es sorprendido tanto como el Gobierno Colombiano. Sánchez Cerro declara "Beneméritos a la Patria" a los patriotas loretanos y dispone que la infantería acantonada en Iquitos refuerce Leticia. El Gobierno Colombiano reacciona también y envía al Gral. Vásquez Cobo con una División de 3,000 hombres al Putumayo.
Estalla la guerra por río, mar y jungla: derrotas y victorias de ambos ejércitos a ambas orillas del Putumayo, se suceden entre 1932 y 1933. Empiezan los enfrentamientos en Gueppi, Puca Urco, Yabuyanos y Calderón, y las bajas en ambos ejércitos se dan por centenares.
También el beriberi (conocido como "vómito negro" o hepatitis fulminante) diezma a ambas fuerzas, que prefieren mantener sus posiciones orilla a orilla, en campamentos que más asemejaban hospitales o cementerios.
Sánchez Cerro, decidido a iniciar una ofensiva hasta el Caquetá (para recuperar el territorio "obsequiado" por Leguía), ordena la Movilización General. Se presentan 20 mil hombres en Lima y 4 mil en Iquitos. Es entonces, en el Hipódromo de Santa Beatriz (actual campo de Marte), cuando Sánchez Cerro revistaba las tropas destinadas al Putumayo, que cae asesinado por un militante aprista.
Inmediatamente se instala una Junta de Gobierno presidida por el Gral. Benavides y conspícuos personajillos de la alcurnia criolla, quienes inmediatamente "desmovilizan" las tropas y, consultando con la Embajada de EEUU, firman el acuerdo de paz con Colombia, "devolviéndole" Leticia.
... Todo ello es parte de nuestra historia amazónica, inexplicable sin el heroísmo loretano.

Sánchez Cerro y Cervantes eran antiguos camaradas y amigos. Allá, en Puno de 1915, ambos de subalternos, habían debelado la rebelión (etno)nacionalista del mítico My. EP "Rumi Maqui", de cuya pasión rebelde habían quedado indudablemente impactados. Sánchez Cerro, ya de presidente, "sacaría" a Cervantes de la clandestinidad para nombrarlo como su asesor. Cervantes muere de TBC en 1933.

Durante la guerra peruano-colombiana de 1932-33, los EEUU apoyaron resueltamente a Colombia, para compensarla del despojo de la provincia de Panamá (1904). A "cambio" dispusieron que el Gobierno de Leguía le "compensara" con el Trapecio Amazónico como acceso al Amazonas.

EL ÚLTIMO DEFENSOR DE LETICIA
Alf. (EP) Hildebrando Tejada: "Yo no soy traidor a mi patria. Esta orden no la cumplo porque es inmoral. Yo soy un militar loretano que está obligado a defender el territorio nacional y no voy a entregar ni un centímetro de suelo peruano al extranjero" (al momento de ser relevado, por orden del Prefecto de Iquitos, para que Colombia ocupara Leticia. Luego sería encarcelado).