¿Exportar el gas "en bruto" o desarrollar al Perú "en serio"?
CAMISEA: LA OPORTUNIDAD DESPERDICIADA

Comando de Investigación

En momentos de aguda crisis económica y política, nos preguntamos si el gas de Camisea puede ayudarnos a evitar que el país "se vaya al diablo" como premonitoriamente advirtió, en un momento de lucidez, el ministro toledista de economía. Aquí las apreciaciones del Ing. Victor Mejía Franco, especialista en contratos internacionales.

O: ¿Qué piensa del Contrato Camisea?
VMF:
Se trata de un proyecto singular para el país, tanto por su magnitud como por el impacto que está llamado a tener para el presente y futuro del Perú. Los factores más significativos tienen que ver con aspectos jurídicos, económicos y geopolíticos.

O: ¿De los factores que menciona cuál es el más importante?
VMF:
Todos son muy importantes y se encuentran íntimamente relacionados, de tal modo que un defecto sustancial en cualquiera de ellos afecta negativamente sobre los otros.

O: ¿Qué fallas encuentra en el aspecto jurídico?
VMF:
A simple vista el contrato es anulable. En efecto, a los conocidos vicios de origen como la licitación pública que lo originó "adjudicarla en privado con un solo postor", hay que considerar el incumplimiento de las cláusulas de garantía a favor del Estado, el incumplimiento del cronograma de inversión, la variación unilateral de la ruta a seguir, la ausencia de un Estudio de Impacto Ambiental confiable, la famosa cláusula 8.6 que faculta al contratista "a cambiar las regalías sin precisar parámetros para los cambios", etc, que hacen de este Contrato un monumento a la irresponsabilidad. Además es ambigüo en lo tocante a los límites físicos del yacimiento comprometido en el contrato, que permitiría al concesionario "reclamar" la inclusión de otras estruc-turas geológicas vecinas, potencialmente ricas, que deberían constituir re-servas de gas de libre disponibilidad del Estado Peruano.

O: ¿Qué se podría hacer para subsanar los aspectos contractuales que menciona?
VMF:
Considerando que la construcción se encuentra avanzada y ha compro-metido importantes recursos del Estado, lo razonable sería realizar un estudio jurídico del mismo, por una institución respetable no vinculada al poder político y en quien la ciudadanía pudiera depositar su confianza. Podría ser el CAL. En foro público, se podrían discutir las conclusiones del estudio y en base a las mismas re-negociar el Contrato.

O: ¿Cree Ud. que la Plus-Petrol acepta-ría someterse a ello sin invocar en su defensa normas de protección a las in-versiones que el Gobierno Criollo ha comprometido internacionalmente?
VMF:
Si la empresa hubiera procedido de acuerdo con las leyes del Perú y hubiese obrado de buena fe, su inversión estaría protegida. Pero ha violado normas de uso común en nuestro país, su presunta buena fe resulta inacreditable al incum-plir flagrantemente ciertas cláusulas que están mencionadas en el Contrato. Procede su anulación.

O: ¿Que podría decirnos sobre los aspectos económicos del Contrato?
VMF:
Este proyecto, como se está realizando, es la oportunidad perdida que tuvo el Perú para desarrollar de inmediato toda la Macro Región Sur. Pues si la ruta del gasoducto hubiese seguido el proyecto original de PETROPERU, hubiera permitido beneficiar directamente toda el área del Cuzco, incluyendo Quillabamba y Ayacucho. En esta zona se había previsto una Refinería. Ni qué decir sobre el favorable impacto que podría haberse conseguido al electrificar toda la zona Sur y crear energía disponible para incentivar la industrialización. Nada de esto se ha tenido en cuenta, porque el Estado carece de política ener-gética que responda a la necesidad del desarrollo.

O: ¿Acaso no se están consiguiendo benefi-cios directos con la lle-gada del gas a Lima?
VMF:
En Lima, el Gobierno espera conseguir réditos políticos cuando el gas llegue a los domicilios de la gran urbe, en el 2004 ó 2005. Pero eso no es desarrollo, es só-lo consumo. Y salvo un limitado uso industrial (con ahorro de diesel), la expansión de la industria en Lima no compensaría los beneficios que la Macro Región Sur está dejando de percibir. No sólo eso, se está dege-nerando aún más el centralismo.

O: Pero, según fuentes oficiales, la cons-trucción del gasoducto hacia Lima ya ha significado un importante flujo de dinero hacia la población de menores recursos...
VMF:
Es un espejismo. La empresa concesionaria, que es extranjera, apenas si ha adquirido insumos nacionales. Tan sólo en el rubro de mano de obra sin calificación ha tenido que contratar obreros peruanos, en paupérrimas condiciones. O sea: un resultado circunstancial con escaso efecto multiplicador. Terminadas las obras la participación de sueldos y salarios locales será reducida a la mínima expresión. Y ello, debido a que la anunciada política de la Plus Petrol es la de exportar el gas por un ramal que pretende instalar dentro del área de la Reserva Nacional de Paracas, sin valor agregado alguno. Simplemente gas licuado.

O: ¿Y qué opina sobre el aspectoecológico del Proyecto?
VMF:
A la Plus Petrol le importa un rábano el impacto negativo sobre la ecología de la zona, siendo así que en cualquier país civilizado del mundo (exceptuando el Perú) no se puede iniciar ningún trabajo si previamente no existe un Estudio de Impacto Ambiental aprobado, no sólo por el Gobierno, sino también por la Comunidad afectada. Ahora tenemos el "Caso Lucchetti No.2".

O: ¿Qué otros aspectos económicos encuentra Ud. objetables?
VMF:
A consecuencia directa de no haberse seleccionado una empresa económicamente sólida, el Gobierno ha tenido que facilitar subsidios directos o indirectos para ayudar a financiar el Proyecto, incluyendo la asombrosa cláusula proteccionista llamada "tome o pague", obligando a que Electroperú le garantice a Plus Petrol la compra de una cantidad de gas que no puede vender localmente. Y, el aberrante subsidio para la construcción del gasoducto hacia la costa, con un diámetro sobredimensionado para que la Empresa exporte gas cómodamente a EEUU o Chile, sin necesidad de ninguna inversión adicional por su parte. Todo este "apoyo económico" facilitado a la empresa extranjera, representan aportes capitalizables de propiedad de todos los peruanos, puesto que se han originado utilizando aportes públicos, por lo que corresponde capitalizar tales activos y obligar a la Empresa a entregar los correspondientes porcentajes de acciones y derechos sobre el valor del Proyecto, por lo cual es posible que las empresas concesionarias, sin quererlo, resulten parcialmente nacionalizadas. Y, si alguna duda cabe acerca de esta interpretación, recomendaría que el Colegio de Economistas del Perú se pronuncie sobre el particular.

O: ¿Qué podría decirnos sobre la posibilidad de industrializar el gas en lugar de exportarlo?
VMF:
Parece ser el interés de las Empresas Concesionarias exportar todo el gas que puedan a EEUU o a Chile. Es decir, con la mínima inversión posible, porque al no disponer de capital propio suficiente, quieren vender la materia prima sin valor agregado. Esta posición es contraria al interés nacional. Habida cuenta que la cantidad de gas para quemar en Lima como combustible será ínfima en comparación con la disponibilidad, exportar casi el íntegro de la producción como simple materia prima constituye un despro-pósito, si se tiene en cuenta la urgente necesidad de promover la industria local para proveer las fuentes de trabajo que la población requiere urgentemente.

O: ¿En qué términos considera Ud. el efecto geopolítico del Proyecto Camisea?
VMF:
La forma cómo se ha ubicado la ruta y las instalaciones previstas, en particular el puerto exportador en Paracas y el ramal hacia Lima, son planteamientos que carecen de coherencia con los requerimientos de la Geopolítica Nacional.
En esta coyuntura histórica, los yacimientos de Camisea en el Perú y el de Tarija en Bolivia constituyen las mayores fuentes de gas en esta parte del continente, y por lo mismo, son la principal preocupación de Chile, que funda su deseado crecimiento hacia el norte en llegar a controlar, en lo posible, tan vital recurso y mantener así su pretendido predominio económico en el Pacífico Sudamericano. Por ello, la mejor defensa para el Perú, en la eventualidad que Chile obtenga la industria-lización y salida del gas boliviano por su territorio, con la resultante creación de un polo de atracción económica en esa zona, es desarrollar un POLO DE CONTRAPESO EN EL SUR DEL PERÚ, de tal modo que el eventual polo industrial chileno no logre influenciar ni controlar la economía de nuestra Macro Región Sur.
Es decir, se requiere una infraestructura industrial equiparable a la que Chile desarrollaría con el gas boliviano, y esto sólo sería posible si el gas de Camisea se aprovechase principalmente para desarrollar nuestro Sur. Esta es una gran razón por la que el Proyecto Camisea no "sintoniza" con el Interés Nacional.

O: ¿Y si Bolivia decide exportar su gas a través del puerto de Ilo?
VMF:
En este caso, igualmente el gasoducto del Proyec-to Camisea debería estar dirigido hacia el Sur, porque entonces se podría pensar en algún tipo de complementación de la infraestructura para reducir costos de opera-ción o para racionalizar los procesos industriales conjuntos con indudables ventajas comparativas, que pudieran mejorar la oferta de exportación peruano-boliviana.

O: En conclusión, ¿qué acciones reco-mendaría para remediar la situación del Gas de Camisea, a partir de la situación presente?
VMF:
En 1er término se requiere voluntad política. Lo más urgente es la realización de un estudio "no partidarizado" que determine la real situación jurídica del Contrato.
De otro lado, se requiere una auditoría para determinar qué inversiones han efectuado realmente las empresas concesionarias y qué aportes y/o subsidios puede capitalizar el Estado Peruano. Asimismo, cuál es la proyección económica de la inversión, y de qué modo pueden ser redirigida a resultas de la revisión y/o complementación de la ruta del gasoducto ya tendido. También es necesario determinar qué insumos nacionales podrán ser incorporados en la ejecución y operación del Proyecto, y qué personal técnico nacional debe asumir las diferentes etapas productivas: un tema que nuestro Gobierno no puede soslayar, salvo admitir que su ofrecimiento "Más trabajo" es solo para extranjeros. En resumen, se requiere una "reinge-niería nacionalista" del Proyecto. diferentes etapas productivas: un tema que nuestro Gobierno no puede sosla-yar, salvo admitir que su ofrecimiento "Más trabajo" es solo para extranjeros. En resumen, se requiere una "reinge-niería nacionalista" del Proyecto.
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O: Muchas gracias.

NOTA: Este crucial tema, será desarrollado en una Conferencia Etnocacerista programada para el viernes 1º AGO 2003 (ver pág. 11)

En estas semanas, el Gobierno Traidor, viene negociando con la Empresa Norteamericana Hunt Oil la entrega del LOTE 72 colindante con el límite noreste del Lote 88 (Camisea), entre la Prov. de La Convención (Cusco) y la de Atalaya (Ucayali), de mayores reservas de gas natural, comprobadas, que el propio Camisea. Si se considera que la Hunt Oil pertenece a un Grupo Económico donde el mayor accionariado pertenece al Clan Bush, pues en caso que el Estado Peruano pretenda revertir el Contrato Entreguista (que obviamente firmará el actual Gobierno) le será muchísimo más difícil que hacerlo con los "calichines" de Plus Petrol..

Después de firmado el Contrato de camisea, lesivo a la nación, la Plus Petrol descaradamente ha cambiado la ruta original del Gaseoducto, obviamente con "coima" de por medio.

No es coincidencia que precisamente 3 de las 4 bases norteamericanas instaladas en la Amazonía Peruana durante el Gobierno Toledista, se ubiquen próximas a la Zona de Operaciones de los yacimientos de gas natural de Camisea y Atalaya, muy "lejanas" a las zonas cocaleras, por cierto. Se trata de las bases del US Army de Pichari (Ayacucho), Masisea (Ucayali) y Tambopata (Madre de Dios) que garantizan la "indispensable presencia militar extranjera"para sus inversiones en los países coloniales.

El área gasífera en cuestión, constituye a la vez una zona ecológica clasificada como "Parque Nacional" y por lo tanto intangible. Se trata del Parque Nacional Bahuaja-Sonene, que abarca las selvas colindantes del Cusco, Ucayali y Madre de Dios, y que se rige en función a las normas de una mega ONG "ecológica" (WWA: "FONDO MUNDIAL PARA LA NATURALEZA") direccionada por el Gobierno Inglés.

ESCRITURA INCAICA: REFERENCIAS HISTÓRICAS

Isabel Paiva Zárate

"Los Yachayhuasis tenían sus puertas principales a las calles, y los reyes inkas pasaban por los postigos a oír las lecciones de los filósofos, y Pachacútek las LEÍA muchas veces, declarando sus leyes y estatutos" (Garcilaso).

Según el planteamiento eurocentrista, la escritura constituye el hito fundamental entre prehistoria e historia. Desde ese enfoque se divide a las culturas ágrafas de las no ágrafas como "históricas" y "prehistóricas", estas últimas cercanas al paleolítico para cuyo estudio es más conveniente la paleontología que la arqueología.
Pero ese planteamiento "euro" no es estrictamente científico, sino que también es político: En el caso andino, esgrimir que los inkas "no conocieron la escritura" los vincula más al australopitecus que al "caballero" Francisco Pizarro. Ergo: Los cholos provienen de una etnia inferior con la cual los blancos tuvieron piedad "cristiana" denominada por los norteamericanos "Destino Manifiesto", por los franceses "Misión Civilizadora", por los ingleses "Carga del Hombre Blanco" y por nuestros criollos como "Problema del Indio".
Pero en verdad; ¿Fueron nuestros inkas ágrafos? No. Entre 1551 y 1563 se presentan a la Real Audiencia, los curacas huancas Apo Alaya (de Hananhuanca), Huacra Páucar (de Lurinhuanca) y Francisco Cusichaca (de Jatunsausa), para hacer efectiva la retribución "en gente de armas, cabezas de alpacas, cargas de maíz y papas" con que habían apoyado la Alianza Hispano-Huanca "contra el ejército de Manco Inka" y luego contra los "traidores de Hernández de Girón". Los 3 curacas llegaron -como narra Cieza- cargados de kipus: "Allí figuraban con fidelidad asombrosa, toda la ayuda material que sus paisanos habían dado a los españoles. Allí, en la mesa del escribano Francisco López, hicieron una excepcional lectura de kipus que dejó pasmado al Oidor Álvaro Ponce de León, quien solo atinó a reconocerla y transcribirla en una Probanza para el Rey y una copia para los (kipucamayok) curacas".
La palabra "K'ellka" quiere decir en runasimi "escrito". Si bien es cierto que nuestros antepasados no cono-cieron el papel ni el papiro, en cambio sí "escribieron" (k'elkan) en huacos y telares la respectiva simbología, denominada "tokapos" y (por los especializados en Moches y Chimús) como "pallariforme", distintos en su codificación a los kipus en su codificación a los kipus.
Cuando en 1553, el príncipe Sayri Túpac (hijo de Manco Inka) sale de Vilcabamba a Lima para entrevistarse con el Virrey sobre tratativas de paz, en la cena que le hace el obispo, al explicársele -por traducción- sobre las concesiones que España estaba dispuesta a "conceder" a la familia real incaica, Sayti Túpac -arrancando una hebra del mantel de la mesa- les dice: "Pretendéis darme una hebra de este mantel que considero mío. Puedo probarlo". Huelga decir que entre su comitiva habían varios orejones kipucamayoks "diestros en leer cordeles".
Es claro el interés criollo en "establecer la calidad analfabeta del Tahuantinsuyo", y si bien es cierto existen investigaciones que se proyectan en rebatir tal difamación; el hecho es que aún no se logra descifrar el acertijo de la escritura inka. El problema no es el "qué" sino el "cómo". Y ese es un reto para los investigadores nacionalistas peruanos, bolivianos y ecuatorianos.

DESCIFRANDO KIPUS

Rafael Dumett San Francisco (EEUU)

La afirmación de William Burns, de que los inkas tuvieron escritura alfabética, aunque con cierta base, también induce a confusión respecto a la naturaleza de los kipus.
La estructura de los quipus no estaba basada en la unidad alfabética sino en arreglos de categorización cruzada. Es decir conjuntos organizados de datos numéricos correspondientes a categorías. Estos números podían representar can-tidades o suma de cantidades de objetos, ser etiquetas de otras cosas o simplemente formalizar información con patrones regulares de comportamiento.
En ese sentido, antes que a textos de lenguaje, los kipus se parecían más a los recibos de un super-mercado, los formularios de declaraciones de impuestos, los presupuestos familiares, los rosarios, los calendarios astronómicos (aparición de las constelaciones y las fases de la Luna), los calendarios religiosos (nombres de las huacas), los calendarios con los turnos de trabajo de una chacra, las relaciones de tropas de determinada región, reproducir una partida de ajedrez o interpretar una composición musical.
De hecho, las "Capaccuna" (listas de gobernantes incaicos) incluían casi siempre en el mismo orden (véase Huamán Poma) un resumen de sus rasgos de carácter, el nombre de la Koya, la cantidad de años que gobernó, las acciones principales del gobernante, sus prendas y sus colores, etc. Pero todo ello, a pesar de su sofistica-ción, no es lenguaje en el sentido alfabético. Aparte del sistema decimal, los kipucamayoc no compar-tían códigos comunes respecto al significado de los co-lores de las cuerdas o la posición de éstas. Estas observaciones aparecen en "Mathematics of the Incas: Code of The Kipu", última versión de las investigaciones de Robert y Marcia Ascher a lo largo de 30 años, que aún no ha sido traducida al castellano, ni mucho menos al kechua. Ahí se pueden leer los análisis de 191 kipus por parte de los autores.


William Burns ("Decodificación de Kipus") considera a la escritura incaica como marcas (grafias) que se dejan en papel con pluma y tinta o algo parecido. Y si la escritura es vista como un "sistema para almacenar información", entonces se puede dar crédito a las "bases" de Burns, tales como cronistas como Cieza: "los quipus significaban diversas cosas y cuanto los libros pueden decir de historias, leyes ceremoniales y cuentas de negocios"; o Huamán Poma: "Los escribanos asentaban todo en el kipu con tanta habilidad que las anotaciones resultaban en los cordeles como si se hubiera escrito con letras". Para Burns hay una relación acrofónica entre el sistema decimal, empleado por los antiguos inkas, con grafías (kellkas) de características geométricas que equivalían a 10 consonantes. En su libro aparece en un dibujo de Huamán Poma, Wiracocha Inka con un tocapu de signos geométricos. Siguiendo la técnica de Burns se lee: "Urku podrido Inka. Regresa a donde estaba antes. Haz inka el hijo que viene después. Es hombre" ("Inka urku utu inka. Ripui, rurai Inka apa karim"). Si eso no es escritura, ¿qué cosa es?