Falsos pecados, falsa libertad, falsa democracia...
EL MITO DE UNA ESTAFA

Se nos enseña desde pequeños que la Revolución Francesa fue un avance de la humanidad. Claro, ¿quién, a excepción de los "inhumanos", se opondría ahora a los "Derechos del Hombre"? Pero esas enseñanzas se prostituyen cuando se sujetan al eurocentrismo que contempla al blanco, antes que al hombre en general, como "medida de todas las cosas". Obviamente ello no tendría porqué ser "problema" en regiones donde las etnias nativas han sido "barridas" (EEUU, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Uruguay, etc) o "arrinconadas" (Argentina, Chile, etc) por la etnia euro-occidental. El "problema" surge cuando la etnia nativa se mantiene como mayoría poblacional con su "peligroso calibre" cultural y milenario (Perú, Bolivia, Ecuador, India, México, Guatemala, etc). Aquí se le denominó a eso "Problema del Indio".

Hace 2,400 años algunos personajes, en su mayoría atenienses, elucubraron bellas ideas sobre las formas de gobierno para la ciudad ("polis"). Esos teóricos de la alta política, llamados filósofos, concordaban en que la más justa modalidad de gobierno era la democracia (demos = pueblo, y cratos = gobierno). Lo curioso era que en esos momentos, en Atenas, cada uno de esos filósofos tenían al menos 300 esclavos que para nada se incluían en "tan bellos razonamientos", pues no eran ciudadanos. Ni siquiera eran considerados hombres, sino "instrumentos parlantes" (tal como los definió con franqueza, 3 siglos después, el legislador romano Varrón).

LA LIBERTAD TIENE COLOR
Ese tipo de discriminación la heredaron, 2 milenios después, los jacobinos y girondi-nos que a guillotinazo limpio establecen la "igualdad, fraternidad y libertad" entre los hombres... Solo de piel blanca.
Efectivamente, la Revolución Francesa siguió contemplando la esclavitud en sus colonias y reprime a los esclavos insu-rrectos que en Haití habían osado proclamar "unilateralmente" su libertad, igualdad y fraternidad... Cosa que el Cónsul Napoleón, en sus indicaciones al Gral. Leclerc, calificaría como "una ofensa para Francia, que urge restablecer la esclavitud negra".
Por su parte la "revolución norteamericana" tendría similar actitud contra aquella República de Negros Libres (1810-Haití). El propio Jefferson, ideólogo de la revolución, llamaría al líder ne-gro Toussaint de L'Ouverture y a su Junta de Gobierno, como "Caníbales de la Terrible República". Inclusive G. Washington tenía en su hacienda de Virginia 700 esclavos marcados con las siglas "GW".
Esa misma "República de Caníbales" asilaría 3 años después al prófugo Bolívar (luego de perder Puerto Cabello a manos de los españoles), dándole todo tipo de facilidades para que emprendiera una nueva expedición que terminaría 10 años después en Ayacucho.

REPÚBLICA DE PACOTILLA
Esa misma "tara" racista sería heredada por bolívares y sanmartines que hacen por los criollos del Perú lo que Castilla hizo por los negros del Perú.
Efectivamente, así como en la Atenas esclavista, aquí se edificaría una República sobre hombros de millones de humanoides "de color" no blanco: Indios tributarios, negros esclavos y coolíes semi esclavos… A quienes se obligaba a celebrar el "28 de Julio" y el "Somos Libres": "Hay aquí hermanos que durante años han estado cargados de cadenas sin ver el sol. No quiero para ellos más que comida y seguridad de que no sean abandonados en esta tierra maldita, el Perú; que Don Baquedano los lleve a la guerra, porque de ahí podremos obtener nuestra libertad: Si ordena matar, matar; si ordena quemar, quemar; si ordena morir, morir" (palabras del coolíe "peruano", Quintín Q., al plegarse "al mando de mil chinos de hacienda" al Ejército "libertador" chileno - Campaña de Lima - DIC 1880 - Colección Ahumada M.).
Esa fue la rebelión de peruanos de ancestro asiático, que sumadas a las decenas de rebeliones de peruanos "afros" y a las centenas de rebeliones de peruanos "indios", habidas durante el 1er. siglo de una República "libre e independiente"… Nos muestra lo hipócrita que resulta, en nuestro medio, hablar de "república", "democracia" y "libertad".

DEMOCRACIA DEL GAS LACRIMÓGENO
En cuanto a la "democracia representativa", téngase presente que hasta mediados del s. XX, ésta se regiría por el voto censitario (solo de los que tienen renta) y en la que recién, en 1980, logran votar los millones de analfabetos, todos de ascendencia racial esclava o tributaria.
Por último, el otorgamiento del derecho de elegir es democratizado en "universal", más no el derecho a "ser elegido" que en la práctica sigue siendo "censitario", vale decir monopolio de aquellos que tienen una "alta renta" que les permita financiar una campaña electorera a manera de fanfarria… Y claro pues, al cholo renegado que no vota, se le multa, carajo, por "no ejercer su deber cívico" en una democracia que al calcarse y copiarse, necesariamente se ampara en el gas lacrimógeno.

¡Un monumento para Vladimiro Montesinos!
CON MÁS CONTUNDENCIA QUE LOS 7 ENSAYOS…

Testimonio de un comunero de Rancas, recogido por Manuel Scorza en 1,967, y que le valió como material de trabajo para su épica obra "Redoble por Ran-cas": "Yo también fui ciego, pero en Lima me saqué la telaraña de los ojos. Fui mayordomo de ese parlamentario de la época Bela-undista; un grandísimo ratero. Vivía en un caserón de 3 pisos y jardín, de una manzana que atendíamos mayordomos, sirvientes, cocineros, choferes, niñeras, todos cholos provincianos como yo. Mi deber era estar siempre listo para preparar cocteles a los congresistas, ministros, contratistas gringos, y a toda esa clase de tipos que les gusta beber mientras discuten de negocios. ¡Y qué negocios! No creía en mis orejas. Los invitados nunca se fijan en los sirvientes, pero los sirvientes escuchamos. Lo que yo oía me dejaba lelo: Durante los almuerzos, estos señores se repartían construcciones, licita-ciones y contratos por valor de millones de soles, pero casi siempre hablaban de dólares. Yo ganaba 200 soles. Me costaba imaginar un millón... Acabado un banquete, una tarde intentaba escribir la cifra que estos señores habían acordado distribuirse: ¡Quinientos cuarenta millones de soles! ¿Saben Ustedes con cuántos ceros se escribe? Yo no supe. En Yerusyacán, mi tierra, hace una generación que los Salas y los Carmelo están peleando por un juicio de dos mil soles... Así me di cuenta de que el Perú es propiedad de un puñado de hijos de puta que nos tienen a todos con la cabeza en la mierda, mientras ellos se banqueteaban y se cagan de risa de los que trabajamos. ¡Sólo somos sus cholos baratos! ¡Y no creo en políticos, ni en discursos, ni en reclamos! ¡Son para cojudos!

COMENTARIO:
36 años después de ésta "revisión" de la realidad por este compatriota que tuvo, digamos, la "suerte" de servir en la mansión de un congresista forajido, tenemos ahora el fenómeno "didáctico" del vladivi- deo, en el que la Nación entera ha visto "irrefutablemente" a "sus" politiqueros y autoridades formales calatos de toda virtud y honorabilidad: Unos reverendos "hijos de puta" como los descubrió personalmente el comunero de Rancas. Y pues, ha sido providencial, el vladivideo, para "quitarle la telaraña de los ojos" no a un mayordomo, sino a un pueblo urgido en madurar políticamente: El vladivideo nos ha mostrado, no la crisis coyuntural de un gobierno de turno, sino la agonía de una República Criolla e inepta, que debemos hacer morir cuánto antes para que lo nuevo (la República Chola) también nazca cuánto antes, en un parto necesariamente etnocace-rista y en el cual los cadalsos y las sogas tendrán harta demanda.

Re-conociendo nuestra historia
REINVINDICACIÓN DE FELIPILLO

A nuestra redacción llegó una didáctica carta de una compatriota que especifica el rol cumplido por el cobrizo tallán "Felipillo"durante la invasión europea, y en la que muestra su faceta patriota luego de un arrepentimiento que lo rescata de la vergüenza histórica. El "problema" de Felipillo es que fue "marketeado felonamente" en su función de traductor, por las crónicas que narran la entrevista de Cajamarca de 1532. Obviamente hubo, con los años, una toma de conciencia patriótica por parte de este personaje traslucida en su actitud, conjuntamente con el Wíllac Uma, de retardar el retorno de la Expedición de Paullo Inka y Almagro de Chile, para dar tiempo a que cuajara la rebelión de Manco Inka que para entonces cercaba las ciudades del Cusco y Lima. Lástima que ello -la reivindicación- no la podemos referir respecto al actual pelele que habita Palacio "de Pizarro".

Lima, Marzo 2003
Señor Director Antauro Humala:
Me dirijo a usted para sugerirle evite utilizar el nombre de "Felipillo" como sinónimo de traición.
Para su información, el rol histórico que cumplió Felipe Guancavilca, conocido por la historia como "Felipillo" no solo se limitó al papel de intérprete en el supuesto juicio abierto al Inka Atao Wallpa, caído en Cajamarca, sino que, luego de conocer los verdaderos propósitos de los invasores, este joven de origen tallán (y posible remero de balsas del litoral norteño), tras conocer de cerca la realidad de la colonia española en Panamá y de la propia España, abrió los ojos a Manco Inka, haciéndole ver que al igual que él, estaba siendo engañado y utilizado por los españoles para adueñarse del Tawantinsyu y explotar a lo runas con una crueldad sin precedentes en la historia. Tal vez, su valiosa información fue el detonante para que Manco Inka se decidiera por la guerra de resistencia que costó la vida a 2 mil españoles.
Asimismo, Felipillo se convirtió en un patriota conspirador al intrigar para que pelearan entre españoles, de la misma manera que los españoles lo hicieron con inkas y curacas. Finalmente incitó a los pueblos al levantamiento general contra los españoles, camino a Chile, actitud heroica que le costó la vida, pues siendo descubierto, Almagro lo quemó vivo.
El verdadero traidor de aquel episodio histórico fue Paullu Topa, que siendo medio hermano de Manco Inka, e hijo de Wayna Kápak y al mando de treinta mil hombres de guerra, no dudó en pasarse al bando español, y dejándose llevar por antiguas rivalidades entre panakas, entregó al Tawantinsuyu en bandeja a los españoles, a cambio de ser reconocido como Sapa Inka. Fue muy hábil al convencer a otros inkas para apoyar a los españoles en momentos cruciales, haciendo de ellos los primeros tránsfugas de nuestra historia. Posteriormente y durante las guerras civiles entre españoles, este traidor no dudó en acomodarse al lado del bando vencedor, sea pizarrista, almagrista, los de La Gasca o al del 1er Virrey.
Cuando Manco Inka fue asesinado por españoles y consolidada la colonia, Paullu Topa fue finalmente reconocido por su valiosa ayuda en el sometimiento del Tawantinsu-yu y como leal servidor del rey de España, y colmado de bienes. Los propios españoles reconocieron que si Paullu hubiera querido apoyar a Manco Inka "no hubiese quedado español con vida".
Si queremos rescatar la verdadera historia, el patriota Felipillo debe ser reconocido como héroe o mártir de la guerra de resistencia durante la invasión española al Perú. Gracias.
Dina Vargas G.