¿Alguien sabe de qué se trata?
"PROFESIONALIZACIÓN" DE LAS FFAA

Cuando hablamos de PROFESIONALIZACIÓN entendemos que al personal que desea ejercer una profesión, se le instruirá o ejercitará en la misma, o que al que está ejerciéndola, por presentar deficiencias o estar desactualizado, se le dará formación adicional sobre su especialidad a fin de lograr mayor eficiencia.
Ergo, cuando hablamos de "profesionalizar el Ejército", entendemos que mejorará la instrucción militar empezando por su base estructural: La tropa (especie rara en extinción a la que para acelerar su desaparición se la está matando de hambre), y en donde el perfeccionamiento de los programas de la ETE, EMCH, ESG, etc, ceden en prioridad. Sin el robustecimiento del estamento de tropa, indefectiblemente toda profesionalización no pasa de ser "taradización".

1 GÉNESIS DE LA "TARA"
Se supone que, la mentada "profesionalización", entre otras "taras" fulminará aquel sacrosanto "espíritu del carburo" previo a toda inspección en donde "todo lo que se mueve saluda y lo que no se mueve se pinta" y asimismo, en ese incremento del profesionalismo castrense (tiro, marchas de campaña, salto en paracaídas, incursiones anfibias, ejercicios en la carta, etc) se extinguirán las folklóricas y maratónicas sesiones de orden cerrado ("para que la tropa esté ocupada") ante la imposibilidad de una franca instrucción dada la "espectacular" carencia de proteínas ("rancho a S/. 2.90 diario"), combustible (ningún vehículo puede moverse), munición (cierre de la FAME) y uniformes (cierre de INDUMIL)… Y pues ¡Qué los cholos desfilen todo el día!
Si bien es cierto que la doctrina francesa como la norteamericana (impuestas en el EP) son incompatibles con la falencia de recursos humanos y materiales, al aplicarse aquí, conjugada con la pobreza típica de un medio subdesarrollado daría lugar a un absurdo reflejado en un "extraterrestre" sistema de movilización que se patetiza en la angustia de los comandantes de sección, compañía e inclusive batallón que jamás (ni siquiera en plenos conflictos contra Ecuador o SL) pudieron contar con su tropa completa, o siquiera con los efectivos reducidos de oficiales y sub-oficiales, o en las ganas de quemar manuales y reglamentos cuando se patetiza que todo lo estudiado es "prácticamente" inútil. Ahora, con el premeditado fracaso del SM obligatorio como voluntario, la cosa es para llorar.
La consecuencia natural es la configuración de una "tara" castrense que cumple la función de mitigar una ansiedad común a toda oficialidad subdesarrollada: El patético "pintar todo lo que se mueve" que en forma análoga al Ejército Egipcio de 1967 (Guerra de los 6 días), describió el Gral. israelí Yariv: "…Recuerdo haber entrevistado a un coronel egipcio prisionero. Me interesaban los métodos de entrenamiento de su ejército. Durante horas me explicó como se entrenaba a los reclutas, cómo se profesionalizaban los oficiales, como se combinaban los ejercicios, las maniobras, etc. Todo me parecía lógico, perfecto, bien concebido. De pronto, el coronel se encogió de hombros:
-Pero lo más corriente es "dedicarse a la pintura".
-¿Qué es "dedicarse a la pintura"?
-Conoce Ud. esa pintura con que pintan los barcos viejos oxidados para hacer creer que son nuevos. Es más fácil que repararlos y produce más efecto. En vez de entrenarnos, inundábamos a nuestro Estado Mayor con partes sobre el desarrollo y progresos de la instrucción y entrenamiento e incluso éramos felicitados en las inspecciones, pero en verdad no se trataba más que de pintura…".
En esa misma tara tenemos el "espíritu del echegoyen" que consiste, como paliativo emocional, en adscribirse exageradamente a detalles inícuos o ridículos (básicamente administrativos y burocráticos) que contemplan un inútil desgaste de energía y tiempo como refugio "justificatorio" ante la dependencia e impotencia (operativa y Iogística) que nos agobia y que lamentaría, hace 70 años, el Cap. EP Humberto Araujo: "…Recuerdo con malestar, como un teniente instructor del Colegio Militar, estudiaba (en vísperas de una revista) el efecto óptimo que produciría en los jefes ciertos giros y contragiros en los cuales se destacarían y lucirían las franjas amarillas del pantalón de parada. Taras como esa eran consideradas profesionaliza-ción…" (Conflicto fronterizo Perú-Colombia -1932).
Asimismo en aquella misma "filosofía" podemos inscribir el arraigo que tiene un casi inútil y decorativo orden cerrado (para desfiles y paradas) que desperdicia las energías diarias de nuestros famélicos cuerpos de tropa.

2 SOLO QUEDA EL ¡MARCHEN! Y EL FULBITO
El Orden Cerrado surge como necesidad operativa de la táctica europea del s. XVII: El inefectivo (mas allá de los 60 m.) y corto alcance de los mosquetes, cuya modalidad de avancarga y baquetoneo del cartucho apenas permitía a un tirador veterano una cadencia de 2 tiros por minuto (vale decir que si en el 1er tiro no acertaba, quedaba inerme ante una carga de caballería o de infantería con bayoneta calada); exigía una infantería altamente ordenada en filas y columnas, experta en masivas y coordinadas formaciones lineales, en cuadro, así como en movimientos (giros y contragiros) a pie firme y sobre la marcha para "evolucionar" en el campo de batalla; aproximándose a los batallones adversarios hasta lograr tenerlos a la distancia de fuego y/o "invitándolos" a efectuar inclusive el 1er disparo, puesto que luego se podía responder con una descarga colectiva a quema ropa y/o acuchillando mediante una carga a la bayoneta.
En Blenheim (1717) se dice que los contendientes, el Ejército Francés e Inglés, evolucionaron tanto sobre el campo de batalla, en su afán de ser los segundos en disparar, que llegaron a aproximarse hasta 21 mts. de distancia. Asimismo las limitaciones de los mosquetes, no la valentía de los soldados de Lafayette en Norteamérica, fue lo que produjo el grito de "no disparen hasta que puedan ver la blancura de sus ojos (del enemigo en aproximación)".
El orden cerrado tuvo pues, orígenes eminentemente combativos. Hoy, producto de la evolución técnica del armamento, se mantiene como una reminiscencia alegórica y casi de museo en los ejércitos desarrollados, pero en los ejércitos subdesarrollados se constituye en un recurso cuya trascendencia no tiene visos de declinar, puesto que erróneamente se le considera como "indicador" de una disciplina que en todo caso, en el EP, se muestra inhumanamente empezando por la ración de hambre que percibe la tropa con el aval del Cmdte. Gral.,... El cual, por ahora, ni osa protestar.

N. de R.- "Orden cerrado" es el conjunto de movimientos a pie firme (atención, descanso, giros, etc) y sobre la marcha (giros a la derecha e izquierda, media vuelta, pasos de desfile, redoblado, ligero, etc) que también incluyen los movimientos con armas (sobre el hombro, presentada, etc). Desde fines del siglo XIX su empleo colapsó para efectos operativos y quedó circunscrito al trajín de las tropas acuarteladas o en guarnición, y más que todo para ceremonias y desfiles.

3 OFICIALIDAD EP: "DOCTORANDO EL SUBDESARROLLO"
Pero no solo la base, o sea la tropa, está erosionada en el EP, sino también la cúspide (aquí no me refiero a la bancarrota moral del vladigeneralato, que desde ya su encarcelamiento es clave para el resaneamiento castrense). Me refiero a la oficialidad superior que heredará, "los que no serán racionalizados", una Institución demolida moral y materialmente:
En todos los ejércitos del mundo, la "Maestría" está dada por el Curso de Comando y Estado Mayor cuya duración oscila entre 1 y 3 años y que es seguido por oficiales entre el grado de mayor a coronel. En este postgrado, al cual se llega luego de pasar 5 años de Escuela Militar, y además 2 ó 3 cursos de formación, se aprende a dirigir, administrativa, técnica y estratégicamente, las mayores organizaciones militares. Quedan así, los oficiales, por lo menos teóricamente listos para dirigir una Región Militar y finalmente el Ejército por entero.
Es tan uniforme y respetado esto, que en muchos países la diferencia entre un Magíster Militar y uno que no lo es, se manifiesta hasta en tarje- tas de visita: "Teniente Coronel Zutano, Oficial DEM". Nadie osaría preguntar qué significa eso y el grado académico es respetado incluso en el medio "civil" donde están al nivel de cualquier otro "doctor".
¿Qué sucede aquí y ahora? ¿Acaso la mentada "profesionalización de las FFAA" viene implicando una mejora en la instrucción en la Escuela de Guerra? Ya desde 1995, en busca de esa mejora, los alumnos cursaban un año en la Escuela de Guerra y el 2do lo hacían en ESAN a fín que aprendieran "a administrar mejor" sobre todo en tiempo de paz.
Con Paniagua y Toledo, la amputación del Presupuesto de Defensa (para el EP principalmente) obligó a "abandonar la ESAN" a los oficiales alumnos, y que en horario nocturno se matricularan en centros de administración de 2do. y 3er. orden.
Obviamente el Gobierno contempla que "invertir en la oficialidad ya no es rentable": ¿Qué podrían ad-ministrar, si el EP ya está en extinción?
"Además si les dejamos administrar recursos y dineros (como antes) estos delincuentitos en potencia, discípulos de Malca, Hermoza, Saucedo y del resto de vladigenerales, dilapidarán con más destreza que un intendente el Presupuesto". Así ra-zonan. Y para la casi totalidad de la prensa, con toda razón: ¿Acaso sinónimo de "Ladrón" no es "(vladi) General"?
Y los oficiales superiores y subalternos no exigen explicación por-que no se atreven o no se interesan ("ya son calle"). Además el Gral. Chiabra "está ocupado" en otros más sagrados menesteres como jugar fulbito o hacer planchas con sus gorditos, al estilo del "General Victorioso".

…Ese es el desolado teatro de Operaciones de la "Profesionalización del EP": Tropas desnutridas en proceso de extinción, suboficiales cambiando el petróleo de los blindados por leche para sus hijos, oficiales subalternos y superiores tan desmoralizados como el Ejército Boliviano en su "Retirada de Camarones", un generalato en bancarrota ética y un Comandante General degradado por el Poder Civil a "Jefe de Cuartel del Pentagonito". Por su parte, el Ministro de Defensa, omiso al Servicio Militar, cada vez demuestra su monumental ignorancia, y si se le pregunta algo contestará con el dibujo de una desmoralizada pirámide sin base (tropa). Solo falta el ¡Viva Chile Mierda!