Thatcher, Reagan, Bush y el Paro Venezolano
LA "POLÍTICA JOB" DE HUGO CHÁVEZ

Heinz Dietrich Steffan - EEUU-

El 3 AGO 1981, trece mil aerocontroladores de EEUU entraron en huelga, después de infructuosas negociaciones con el Gobierno Federal. Los objetivos eran la mejora salarial y reducción de la jornada laboral. Ese día Reagan declaró a la huelga ilegal, y amenazó con la rescisión de contratos si no se regresaba a labores en 48 horas. Robert Poli, Pdte. de la Asociación de Controladores Aéreos Profesionales (PATCO) fue sentenciado a pagar mil dólares diarios, mientras durase la huelga. El 5 AGO, Reagan cumplió su amenaza y despidió a 11,359 contro-ladores e impuso a la Administración Federal de Aviación (FAA) una "prohibición vitalicia" para recontratar a cualquiera de los 11,359 aerocontrola-dores despedidos. Mientras tanto, Reagan convirtió a los aerocontro-ladores militares en esquiroles, ordenándolos asumir las tareas de sus colegas civiles despedidos.
Margaret Thatcher llegó al Poder en 1979, convocada por la elite a revertir el ocaso económico del Imperio. Según la "Dama de Hierro", íntima amiga de Pinochet y fiel a su ídolo Reagan, el ocaso económico británico tenía 2 responsables: "El monopolio de las industrias nacionalizadas y el monopolio de los sindicatos. Hacer avanzar la economía significa acabar con ambos". La huelga carbonífera en MAR 1984, fue la ocasión para romper la fuerza de los sindicatos, tal como lo había hecho Reagan 3 años antes. "Los sindicalistas querían sustituir el régimen de la ley por el régimen de la chusma", declaró la 1ra. Ministra y decidió emprender la guerra contra el vulgo. Ordenó a las autoridades acumular reservas de carbón que impidieran que el paro afectara a la economía y utilizó el hambre, la policía y el sistema judicial, para romper la huelga. Miles de trabajadores fueron encarce-lados ¡Como en el 3er Mundo! Después de un año de resistencia, la penuria económica y la fuerza estatal liquidaron la huelga.
La actuación de Reagan y Thatcher en las 2 democracias representativas más antiguas de Occidente, no es una excepción sino parte de un patrón recurrente. La democracia estado-unidense, por ejemplo, tiene una amplia legislación sobre la regulación represiva de las relaciones laborales, usada ampliamente por los gobiernos republi-canos o demócratas, para impedir o romper huelgas al estilo ya mencionado.
Bush, uno de los paladines de la doctrina neoliberal ha utilizado esa legislación para romper huelgas en varias ocasiones durante su corta estancia en el gobierno y el último ejemplo de este tipo lo proporcionó el alcalde de Nueva York, el multimillonario M. Bloomberg, en plena Navidad 2002. Acusando al Sindicato de Empleados Públicos de "intentar destruir la ciudad" con un paro en el Metro, obligó a 30,000 empleados a cancelar la huelga, bajo amenaza de multas de 25,000 dólares por cabeza, si violaban la ley que prohíbe huelgas de empleados públicos.
Comparando esa praxis de las democracias del 1er. Mundo frente a actividades huelguistas, es decir, en pos de mejores condiciones laborales y remuneraciones, con la praxis del Gobierno Venezolano frente a un paro político cuyo objetivo declarado es la subversión del orden público y del status quo del Gobierno Constitucional y Legítimo, se originan 2 cuestiones:
1ro.- ¿Qué harían Thatcher, Reagan, Bush, Bloomberg frente a un paro subversivo que causa pérdidas por decenas de millones de dólares al Estado, incluyendo peligros reales para la vida de muchos ciudadanos? ¿Recomendarían también "diálogo" y "soluciones democráticas", tal como lo hacen Bush y su empleado César Gaviria, o aplicarían la Ley en Defensa del Estado e Intereses Nacionales "Made in USA"?
2do.- La política del Gobierno Venezolano contra aquellos que ha calificado de golpistas disfrazados de paristas petroleros, comparada con la política de Reagan, Thatcher y Bush, se asemeja más a la praxis de Job que a la de un Gobierno que defiende una transformación social ante una subversión neocolonial.
Quiera Dios que Chávez no termine como el Nazareno: En la Cruz de la oligarquía y de los nuevos romanos.


Caravanas de "Escudos Humanos" parten desde Europa hacia Irak
UN MARINE DEFIENDE BAGDAD

Tomado de BBC - Mundo-

Ex soldado y veterano de la guerra del Golfo, Ken Nichols explicó su idea de encabezar escudos humanas en Bagdad, lo que definió como una misión de "verdad, justicia y paz". Todo ello en momentos en que los inspectores de la ONU preparan su Informe Final sobre Irak para el 27 ENE y en que el despliegue militar avanza día a día.

BBC.- ¿Cómo se define Ken Nichols?
KN.- Como alguien que ve al mundo por lo que es y lo en-cuentra inaceptable. Cuando uno piensa que las 3 personas más ricas del planeta poseen más que las 48 naciones más pobres juntas, pues es una locura.

BBC.- Usa la palabra locura…
KN.- Oigo a mucha gente en Occidente hablar de paz, pero lo cierto es que nosotros finan-ciamos a nuestros gobiernos, especialmente en EEUU, donde recaudan US$ 369.000 millones al año, más que todos los otros gobiernos juntos. Y ése es el dinero que va a un sistema militar que tiene capa-cidad de destruir el planeta varias veces. Eso es una locura, que la gente que contribuye a financiar tal sistema militar, hable luego de paz.

BBC.- Ud. fue Infante de Marina y estuvo en la guerra del Golfo, ¿qué lo hizo cambiar?
KN.- Era más joven, estúpido e ingenuo, obviamente, para unirme al Ejército; nunca haría algo así ahora. Lo hice entonces, pero a medida que vivimos ganamos algo de sabiduría. Mi motivación tiene que ver con mi experiencia como soldado: Una vez que renuncié a mi libertad me di cuenta cuán valiosa era y prometí no volver a renunciar a ella y ejercerla en plenitud.

BBC.- ¿Anarquista?
KN.- Aquéllos que acusan a gente como yo de anarquistas o de querer una sociedad sin reglas cometen un error. De hecho, quiero que las reglas se apliquen de manera equitativa. Si se permite a una nación amenazar al mundo con armas nucleares, ¿qué impedirá que otra nación también quiera acumularlas? Es hipocresía que EEUU, que posee más de 7,000 cabezas nuclea-res, esté diciéndo a otros países que "no tienen derecho de po-seerlas". Si hay una nación que debe desarmarse, no es Irak; es EEUU, que las produce y que tiene la marca de Nagasaki e Hiroshima.

BBC.- ¿Quiénes se están uniendo a la caravana y cuáles son sus motivaciones?
KN.- Lo que veo entre nuestros voluntarios es que son gente a la que le importa lo que sucede en el Mundo, y ven tal peligro que se sienten obligados a actuar. En mi caso, tomé la decisión de ir a Irak luego de 2 anuncios del gobierno estadounidense. El primero, cuando un avión no tripulado disparó un misil en Yemen y mató a 6 personas, que según la CIA eran miembros de Al-Qaeda. El Gobierno no sólo dijo que eso era legal sino que era constitucional. He leído la Constitución y no hallo ningún mandato para matar a otras personas aunque se les acuse de terroristas, especialmente por una institución como la CIA. El otro anuncio fue que en caso de cualquier ataque contra EEUU o sus aliados, el Gobierno Estadounidense "se reserva el derecho de usar represalias masivas incluyendo armas nucleares". Eso es inaceptable. Nadie tiene el derecho de usar armas nucleares, por ninguna razón, punto.

BBC.- ¿Cómo surgió la idea del convoy?
KN.- Fue hace 3 semanas que yo y otra persona decidimos que teníamos que hacer algo, e iríamos a Bagdad; lo que hici-mos fue comunicar nuestro plan en internet, y el The Observer de Londres hizo una nota. La res-puesta fue explosiva. Empecé a recibir correos y llamadas desde todo el mundo, de gente que quería participar.

BBC.-¿Cuál es la diferencia entre ustedes y lo que hacen otros?
KN.- La nuestra no es sólo misión de paz. Sino de verdad, justicia y paz. Si no hablamos honestamente, si no estamos dispuestos a admitir en Occi-dente que nuestros gobiernos han sido responsables de opre-siones masivas, de la des-trucción del medio ambiente, y del apoyo a tiranías alrededor del mundo para asegurar el flujo de recursos de los países pobres a los países ricos… Si no esta-mos dispuestos a admitirlo, será difícil que la gente oprimida crea que somos sinceros cuan-do hablamos de paz. Si no hablamos con la verdad no habrá justicia y si no hay justicia no habrá paz.


"NI DERECHOS NI HUMANOS"

Eduardo Galeano - Excelsior de México-

Si la maquinaria militar no mata, se oxida. El Presidente del planeta anda paseando el dedo por los mapas, a ver sobre qué país caerán las próximas bombas. Ha sido un éxito la guerra de Afganistán, que castigó a los castigados y mató a los muertos; y ya se necesitan enemigos nuevos.
Pero nada tienen de nuevo las banderas: la voluntad de Dios, la amenaza terrorista y los DDHH. Bush no es exactamente el tipo de traductor que Dios elegiría, si tuviera algo que decirnos; y el peligro terrorista resulta cada vez menos convincente como coartada del terrorismo militar. ¿Y los DDHH? ¿Seguirán siendo pretextos útiles para quienes los hacen puré?
Hace más de medio siglo que las NNUU aprobaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y no hay documento internacional más citado y elogiado.
Es evidente que a la Declaración le falta mucho más que lo que tiene. En sus 30 artículos, la palabra "libertad" es la que más se repite. La libertad de trabajar, ganar un salario justo y fundar sindicatos, pongamos por caso, está garantizada en el art. 23. Pero son cada vez más los trabajadores que no tienen, hoy, ni siquiera la libertad de elegir la salsa con la que serán comidos. Los empleos duran menos que un suspiro, y el miedo obliga a callar y obedecer: salarios más bajos, horarios más largos, y a olvidarse de las vacaciones pagadas, la jubilación y la asistencia social y demás derechos que todos tenemos, según aseguran los art. 22, 24 y 25. Las instituciones financieras internacionales, las Chicas Superpoderosas del mundo contemporáneo, imponen la "flexibilidad laboral", eufemismo que designa el entierro de 2 siglos de conquistas obreras.
No figura en la lista el derecho humano a disfrutar de los bienes naturales, tierra, agua, aire, y a defenderlos ante cualquier amenaza.
Según Bush, los enemigos de la humanidad son Irak, Irán y Corea del Norte, principales candidatos para sus próximos ejercicios de tiro al "blanco" (en verdad al "no blanco": amarillo, negro o cobrizo).
"Todos tenemos derecho a transitar libremente", afirma el art. 13. Entrar, es otra cosa. Las puertas de los países ricos se cierran en las narices de los millones de fugitivos que peregrinan del Sur al Norte, y del Este al Oeste, huyendo de los cultivos aniquilados, de los ríos envenenados, de los bosques arrasados, de los precios arruinados, de los salarios enanizados. Muchos mueren en el intento, pero otros logran colarse. Una vez adentro, en el paraíso prometido, ellos son los menos libres y los menos iguales.
"Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos", dice el art 1. Que nacen, puede ser; pero a los pocos minutos se hace el aparte. El art. 28 establece que "todos tenemos derecho a un justo orden social e internacional". Las mismas NNUU informan, en sus estadísticas, que cuanto más progresa el progreso, menos justo resulta. El reparto de los panes y los peces es mucho más injusto en EEUU que en Ruanda. Y en el orden internacional, los numeritos de las NNUU revelan que 10 personas poseen más riqueza que toda la riqueza que producen 54 países sumados.
La Declaración proclama, la realidad traiciona. "Nadie podrá suprimir ninguno de estos derechos", asegura el art. 30, pero hay alguien que bien podría comentar: "¿No ve que puedo?".