BUSH ES DEMASIADO HIPÓCRITA COMO HITLER FUE DEMASIADO FRANCO

Antauro Humala Tasso

"Dios no ha preparado durante un milenio a los pueblos germánicos y anglosajones para que estos se contemplen en perezosa admiración. Nos ha convertido en maestros organizadores del mundo, para que establezcamos el orden donde reine el caos. Nos ha hecho para gobernar, para que podamos administrar a los pueblos bárbaros y seniles. Sin esta fuerza, el mundo volvería a caer en la oscuridad. Y entre todas las naciones, ha designado al pueblo norteamericano como la nación elegida para conducir a la regeneración del mundo". Estas no son palabras de Hitler, sino del Senador demócrata USA Belveridge en 1897.

El racismo del blanco hacia el "no blanco" es una comunión, descubierta o encubierta, de las variedades blancas (anglosajón, ario, eslavo, semita, etc) en el transcurso de la historia.
El "pecado" nazi fue tal por dislocar esa "comunión". Empezó la desunión: La variedad aria sobre las demás variedades blancas y "por supuesto sobre el resto de razas seniles y bárbaras". Y como el blanco es la medida de todas las cosas, el racismo recién aplicado a ellos resultaba inmoral, peor aún, humillante: ¡Estaban juntos a las hordas amarillas, negras y cobrizas!
El "pecado nazi" no consistió en afirmar la superioridad de la raza blanca en general, sino (y esto fue lo "escandaloso") en proclamar entre las variedades blancas la superioridad aria, puesto que la descalificación de las razas "de color" se daba por obvia.
El racismo constituye la praxis colonial que le mutila la individualidad (indivisión de cuerpo y pensamiento) al hombre, hasta degradarlo al nivel de bestia: Un homínido de categoría estrictamente biológica, aislado de creatividad cultural.

GÉNESIS DEL RACISMO
En el tiempo de la comunidad primitiva el nexo básico de la tribu era el vínculo de sangre. Era inconcebible el racismo "interno", pues había comunidad racial.
Luego, con el aumento poblacional y las exigencias que demandaba, surge el Estado en una nueva formación social: La Sociedad Esclavista con sus "bien nacidos" y "mal nacidos"(1), y la respectiva "economía de pillaje" sustentada en la guerra, en donde el prisionero era, ya no sacrificado o canibalizado, sino esclavizado.
La esclavitud tuvo, a su vez, un "moralizante" y aristotélico argumento: "Desde el naci-miento algunos seres están destinados a la sumisión y otros a la gobernación. El alma es autoritaria, el cuerpo sometido. Los hombres que se diferen-cian de otros hombres como el alma se diferencia del cuerpo y el hombre del animal, son esclavos por naturaleza. La guerra es un medio natural de adquirir, puesto que refiere la caza que debe darse a la bestias y hombres que nacidos para obedecer rehúsan some-terse, es una guerra que la naturaleza legitima".
Esta cimentación ideoló-gica adoptada internamente en Occidente (dada la consan-guinidad) no podía contener significación racista. A lo sumo podía vislumbrarse, esa bestialización, entre varie-dades de esa misma raza, pero no podía denominarse del todo como "racismo": Entre el blanco/latino "bien nacido" Craso (patricio) y el blanco/eslavo "mal nacido" Espartaco (esclavo), no existía, aparte del social, diferencia alguna. El racismo se da entre razas, se vislumbra entre variedades de raza pero no se puede dar entre clases.

CLASE Y ETNOCLASE
Siglos después, vía el auge de la navegación, es que los europeos comienzan a colonizar el mundo y con ello a sojuzgar a sus semejantes "no tan semejantes".
Hasta antes de esa colonización, las diferencias genéricas entre los hombres, interno culturalmente, eran las sociales, ahí en donde regía la sociedad clasista. Pero con la colonización como forma de contacto entre etnias cultural-mente desniveladas y racial-mente diferentes, este tipo de diferenciación entre "bien nacidos" y "mal nacidos" al ser conjugada con las diferencias biológicas, ya no individuales, sino masivas, o sea raciales (de los pueblos colonizados)... Termina por tergiversar la diferenciación étnica como "inobjetable prueba" de la tesis aristotélica. Es así como la categoría biológica de raza impropiamente se "recrea" en categoría social.
Y esa re-categorización vinculada al factor clasista en el Mundo "de color" subdesa-rrollado, conjugaría raza y clase: La etnoclase, y derivada de ella el racismo-contrarracismo. Estos últimos, aunque no dables entre clases, sí lo son entre etnoclases.

EL "EGO BLANCO"
La re-categorización social de la raza contribuye a la doma de los pueblos subdesarro-llados mediante una gama de recursos que alimenten el "ego" de las naciones desarrolladas para que "constaten" lo natural, moral y justo de su dominación sobre los "mal nacidos" del mundo "de color" subdesa-rrollado:
-Los infantiles (y por ello peligrosos) comics (TV, cine, etc) con "súper héroes" como Batman, Superman, Flash, El Llanero, Robocop... Todos (incluyendo vandanes, stallo-nes y demás "héroes" que arrasan con gramys y oscars) semidioses blancos y occidentales, que defienden a los "buenos", o sea a gentes conformes con el sistema y/o afines a su cultura: Desde respetables ciudadanos de las sociedades "modernas" hasta muchedumbres "exóticas" de negros, amarillos e indios. Y que ajustician a los "malos", es decir a "degenerados" inconformes con el sistema: locos, monstruos, etc.
-En cuanto al negro es escla-recedor el mensaje de su semidiós Tarzán "de los monos" (mono en relación a negro): El hombre blanco "Rey de la Selva", cuna y hábitat milenario de la raza negra, que en pocos años les es superior en todo a los humanoides negros y, por supuesto, ni se mezcla con ellos; el hijo de Tarzán no es mulato...
-En cuanto al indio, tenemos a su semidiós blanco en Danza con Lobos y el "Llanero Solitario" (aunque parezca inverosímil: ¡solitario!) pese a que tiene un "subordinado" indio ("Toro") y que en consecuencia debiera ser cualquier cosa menos "solitario".
-Respecto al amarillo, el semidiós de turno es Rambo. Siempre los vence.
-Los "Shows" olímpicos en donde cada 4 años los países desarrollados nos apabullan. Y estos eternos vencedores representan (pese a que buen porcentaje de sus atletas son "de color") a la cultura occidental y que también los "eternos" avergonzados son represen-tados en las hambrientas etnias no occidentales (exceptuando a Cuba y China): "El movimiento olímpico surgió en la época del Colonialismo, y sirve, sobre todo, para exhibir la riqueza, buena alimentación y excelente técnica de los países industrializados. Esos eventos aumentan el desprecio al Mundo Subdesa-rrollado y más aún si no es blanco, y miden cada 4 años la inferioridad de los indios, negros, amarillos y mestizos, y la superioridad blanca" (Fidel Castro).
-Los publicitados e insensibles certámenes de "belleza" y modelaje, en los que el arquetipo de lo bello tiene por epicentro biológico y cultural, lo blanco y occidental, en donde periféricamente se admiten ciertos ejemplares "de color" (descendientes de esclavos negros) asimilados a la cultura de sus auspiciadotes y amos. No se considera a la raza cobriza por su condición "bestial".

INDIO BLANQUEADO, BLANCO AINDIADO
La raza a medida que se desvaloriza como categoría biológica se revaloriza como categoría social, en un proceso que -en teoría- determinaría a muy largo plazo y vía el mestizaje la homogenización de la especie humana. Lo cual se vislumbra actualmente en el esquema dual Occidente-No Occidente, encua-drado dentro del binomio Desarrollo-Subdesarrollo.
Luis Alberto Sánchez, en 1956 ya observaba que "en el Perú, el rasero étnico depende de la posición social y la figuración pública. Un indio con dinero se blanquea y un blanco depau-perado se aindia".
El mismo González Prada sostuvo que "lo indio" dejaba de referirse biológicamente para referirse socialmente. Lo cual coincidió con el enfoque de Franz Fanon: "Se es blanco porque se es rico, se es rico porque se es blanco".
Entonces los "no blancos" seríamos los pobres, y eso somos la mayoría mundial de "subdesarrollados" del mundo "mal nacido".

HUMANISMO ETNOCACERISTA
Y enfocando el mestizaje como medio social y evolutivo de la especie, encontramos que el mestizamiento de "todas las sangres", pese a implicar el fin de la raza "pura", determina un nuevo grado de la humanidad: La "ebullición demográfica" del famélico mundo subdesarrollado y el "amurallamiento" del obeso mundo desarrollado, incluido al occidentalizado Japón, lo testifican.
Asistimos a la "simpli-ficación" de la especie: Las 4 vertientes principales empie-zan ya, camino a la unirracia-lidad, a derivarse en 2 vertien-tes socio-biológicas:
-La sobre alimentada huma-nidad dominante del "bien nacido" Mundo Desarrollado, promedialmente de 1.82 m de talla, esperanza de vida de 81 años, ingreso per cápita de 9,179 dólares y de base biológica blanca.
-La sub alimentada humani-dad dominada del "mal nacido" Mundo Subdesarro-llado, promedialmente de 1.64m. de talla, esperanza de vida de 53 años, ingreso per cápita de 785 dólares y de base biológica "de color" no blanca.
La sobrenutrición y la desnutrición, el hedonismo y el sufrimiento, el capital y el trabajo, la ciencia y el em-pirismo, el soberbio y el paria, el Norte y el Sur, nunca estu-vieron tan distantes: "No solo sociólogos, economistas y teó-ricos políticos, sino también biólogos han apuntado con alarma el hecho que el agran-damiento constante de la distancia entre los países desarrollados y subdesa-rrollados está produciendo una separación marcada entre 2 grupos humanos, lo cual implicaría una real diferencia-ción antropológica, casi entre humanos y humanoides"(2).
Y pues, el etnonaciona-lismo subdesarrollado, excel-samente humanista, funda-mentalista y milenarista, es la única opción para que el humanoide se reactive en humano. Es pues, un Nuevo Renacimiento, en que al igual que en el aca
ecido en Europa del s. XVI, deberemos rescatar las fuentes ancestrales, en el caso nuestro, incaicas, para recrearlas en nueva y superior dimensión.