Carta de J. M. Arguedas al Ejército Peruano
EL LEGADO DE VELASCO

“Santiago de Chile, JUL 6 de 1969.

El espectáculo más incomprensible que contemplé por 1ra. vez, y en Lima, fue un desfile del EP, en 1929, durante el gobierno de Leguía, un 24 de SET.
Mientras parte de la gente aplaudía y el resto gozaba viendo la marcha rígida y ordenada de los soldados, la altivez de los oficiales que montaban, con espada al hombro, caballos imponentes y con las bandas que estremecían el aire, yo, entonces de 18 años, tenía que hacer esfuerzos para contener las lágrimas o echarme a vociferar.
Ni un solo hombre de los que llamamos “blanquiñosos”, no únicamente por el color de piel sino por otros detalles, desfiló en la tropa. La tropa, soldado a soldado, eran indios o zambos. Los oficiales lucían, todos, la actitud de las gentes a las que llamamos “mistis”, aunque el color de la piel fuera cobriza u oscura.
Los indios y negros de la tropa cargaban fusil con bayoneta, marchaban detrás de los cañones, tocaban los instrumentos. Y yo había visto que esa gente era la que disparaba contra indios y negros (como ellos) que en el límite de desesperación o de rabia se “alzaban” contra terratenientes que los consideraban menos que perros. Y disparaban también contra obreros en huelga y a manifestaciones de protesta. La palabra “alzamiento”, incorporada al kechua equivale a sangre; está ligada a otra idéntica resonancia: La palabra “escarmiento” o “pacificación”. Todo “alzamiento” concluía siempre en “escarmiento” para la subsiguiente “pacificación”.

¿Y SI ALGUNA VEZ?
Desde entonces hasta OCT de este año, 1968, todo desfile militar me causaba siempre el mismo sufrimiento. Muchas veces había pensado como quien ilusiona imposibles: ¿Y si alguna vez estos hombres lograran pensar y se decidieran a defender a sus hermanos en lugar de servir de instrumento a los monstruos egoístas que mantienen el Perú en la ignorancia y la miseria? Pues el Perú alzaría el vuelo a la luz de la sabiduría de la técnica, y del trabajo creador y liberador.

EL ROSTRO DEL PERÚ
¿Quién que no fuera oligarca o servidor incondicional de empresas extranjeras podría confiar en cualquier acto “revolucionario” del EP, después de 450 años de “escarmientos”? “El Crl. Gonzales está quinteando a la cholada en el cementerio”, oía cantar en Huamanga, cuando yo tenía 11 años.
Pero el Ejército de Velasco ha hecho en 9 meses mucho de cuanto los partidos de izquierda, el APRA y la Iglesia renovada han reclamado desde el tiempo de González Prada y Mariátegui. Casi todo lo que el Apra ofreció hasta que sus líderes se vendieron a la oligarquía.
Ahora, el EP le ha contestado a los terratenientes de la Sociedad Nacional Agraria que no tiene por que consultarle la redacción de la Reforma Agraria, y que ésta afectará a todos esos grandes latifundistas; asimismo la juventud aplaude la decisión de tratar al Gobierno de EEUU como a igual y no como el esclavo a su amo.
Escuché una entrevista del Gral. Velasco a varios periodistas extranjeros; al final tuve la misma impresión, más clarificada, que la de aquella mañana del 3 OCT en Chimbote. No, este General no es un demagogo. Es un “Tayta”: ¡Sí, allí está el rostro y el fondo del Perú, como Poder y Promesa!

EXCELSAMENTE GLORIOSO
General: Lo estábamos esperando; lo estámos escuchando y siguiendo con ansiedad y esperanza. Si Ud. y los oficiales del EP no temen ni desprecian al pueblo, como les temían y despreciaban Belaúnde y Haya... Entonces Ud., el EP, pueden haber lanzado el Perú al gran vuelo; acaso podamos ver esa flecha lanzada al infinito antes de morir. Puede Ud. confiar en sus indios. Yo les oí gritar, cuando era niño, en la plaza de Lucanas: “¡Qué viva Papacha Ramón Castilla, carajo!”, casi 100 años después de la muerte del Mariscal que los liberó del tributo.
Se ve en Ud. coraje, y parece estar resuelto a guiar al Perú por el camino que suponíamos que estaba cerrado por el EP; el que conduce a la liberación.
Es difícil desandar ese camino por poco que se haya avanzado estremeciendo a un gran pueblo con la esperanza; tan difícil, o más, como romper las puertas que la cerraban. La juventud y el pueblo lo impulsarán de modo invencible si Ud. se acerca más a ellos. En cambio, si por algún error suyo o de sus oficiales, se apartaran de la juventud y del pueblo, y los convirtieran en enemigos, entonces se desencadenaría para la Patria el más grande de los “escarmientos”, que no sólo comprometería al Perú sino a otros pueblos que ahora se sienten alentados por el ejemplo del EP, ahora sí, excelsamente glorioso”.


¿DE QUÉ SIRVEN LOS GENERALES?

María Soledad Adrianzén Pacheco

En la primera semana de DIC 2002,
se reunieron los generales Bustamante y Chiabra, y acordaron:
a. El Gral. Bustamante como Cmdte. Gral. del EP – 2002, “vería” la cuestión de ascensos.
b. El Gral. Chiabra como Cmdte. Gral. del EP - 2003 “vería” la cuestión de cambios.
c. Para el proceso de Pases a la Situación de Retiro, por renovación, lo harían ambos con el aval de Loret de Mola.
La Junta de generales encargada de “tramitar la renovación” de Oficiales Generales y Superiores, alteró las normas internas de la Institución en 3 casos: Gral. Milla, Gral. Ramos Cruz y Crl. Herrán. Los 2 primeros debieron ser dados de baja por medida disciplinaria y no por renovación, puesto que trataron de crear un clima de desconcierto al autodenominarse los “CO-COMACA-TE” (Coroneles, Comandantes, Mayores, Capitanes y Tenientes) distribuyendo panfletos en las desmoralizadas villas militares. Los mismos que trataban de desprestigiar al Gral. Chiabra; lógicamente estos generales eran del entorno del “competidor”, el Gral Huertas, designado a la Junta Interamericana de Defensa (EEUU), y que pese a ser “mas antiguo” que Chiabra, ahora se le subordinará por 47,201 dólares de viáticos y una mensualidad de 7,843 dólares. Bueno esa costumbre, ya se dio con el buen general Cacho que se autodegradó de general “de 4 estrellas” a general “de 3 estrellas”... La dignidad por un “gran” puñado de dólares.
La relación de “invitados” se firmó inicialmente en el Pentagonito. Todo supuestamente estaba “OK”, pues inclusive el Ministro de Defensa la avaló y firmó, para presentarla a Toledo. Fue en Palacio de Gobierno, en donde Toledo, con su puño y letra le agregó los nombres de los generales Gómez de la Torre (Jefe de la Tercera Región Militar) y del Gral. Bobbio (Jefe del Instituto Geográfico Nacional).
Cuando Toledo manifiesta: “Yo no practico lo que el practicó el Sr. Alan García. Yo respeto la institucionalidad de las FFAA, el profesionalismo y la recomendación de sus Comandos”, pues miente.
Que Toledo diga cuales fueron los motivos por los cuales los generales Gómez de la Torre y Bobbio fueron pasados a retiro. Esto debe ser respondido por el Presidente y no por el Ministro, ni mucho menos por algún general EP, pues no están en capacidad moral de sacar cara por sus camaradas destituidos por un Felipillo. Si tuvieran pantalones lo primero que hubieran hecho es poner su cargo a disposición. Por eso es que se maltrata a las FFAA particularmente al EP; ¿Cuál es el respeto a la institucionalidad de las FFAA? ¿Cuál es el respeto a las recomendaciones que hacen los “generales”? Sarta de calzonudos...
Obviamente no existe un solo general honorable. Tampoco busquemos en los coroneles, posiblemente exista comandantes (a lo menos sabemos que hay uno, al cual lo destierran), y mayores. No creo que exista algún otro sin menospreciar a los señores oficiales con rango de Oficiales Subalternos, en tanto no tengan la mística de un Velasco o los cojones de un Ollanta.
El Gral. Gómez de la Torre fue dado de baja por que Rospigliosi le hizo recordar a FELIPILLO que cuando se suscitaron el “Arequipazo” este general le exigió que la orden de restablecer el Orden Público se la de por escrito.
Al Gral. Bobbio le dieron de baja por haber dado una conferencia ante delegados bolivianos, peruanos, chilenos y norteamericanos, en la que demostró técnica y patrióticamente que la propuesta peruana de salida del gasoducto boliviano (por Ilo) es abismalmente superior a la propuesta chilena. Eso incomodó a la chilenizada Cancillería Peruana, al “asesor” Esteban Silva, a la Embajada de EEUU y al propio Felipillo... El cual enojadísimo dio de baja al ÚNICO GENERAL QUE NO FIRMÓ EL ACTA DE SUJECIÓN, en actividad en ese entonces.


Carta de J. M. Arguedas al Ejército Peruano
EL LEGADO DE VELASCO

Antauro Humala Tasso

Existe un término denominado DENSIDAD MILITAR, que refiere la proporción de personal castrense respecto a la población de su país. Ésta variable junto a otras más (cantidad y extensión de fronteras, hipótesis de guerra, etc) determinan la calidad y cantidad de armamento y efectivos de las FFAA, y dentro de ella el número de oficiales, suboficiales y tropa.

4.5 A 1
Un cálculo erróneo en alguna de esas variables puede resultar catastrófico: En la pre-guerra de 1879, el Perú tenía 8,880 kms. de frontera, 2’572,912 habitantes y 4,435 militares, mientras que Chile tenía 5,669 kms. de frontera, 2’039,892 habitantes y 15,121 militares. Es decir que mientras la densidad militar del Perú era de 1/580 (0.0017), la de Chile era de 1/135 (0.0074). O sea 4.4 a 1.
A ENE 2003, la Densidad Militar de los países sudamericanos es la siguiente:

Argentina
0.002
Brasil
0.004
Bolivia
0.002
Colombia
0.005
Chile
0.009
Ecuador
0.004
Paraguay
0.002
Perú
0.002
Uruguay
0.001
Venezuela
0.003

El cuadro es contundente. La relación “CH”–“P” es ahora de 4.5 a 1. Y si agregamos la cuestión presupuestal y operativa, pues resulta que estamos peor que en la preguerra del 79. Claro que se podría aducir que “la calidad sustituye a la cantidad”. Eso lo pueden aducir todos.
Aparte, la demolición moral de las FFAA, generada desde el vladigeneralato es igualmente colosal y “concurrente”. La única esperanza está en el Ejército de Reserva.
Lo concreto es que el efectivo de tropa del EP no alcanza, incluyendo el reciente licenciamiento de DIC 2002, siquiera al 15% del Efectivo Completo “Para el Combate” calculado en función a la cantidad de armas y equipos (COEq) y los 6,593 kilómetros de frontera terrestre (selvática, cordillerana y desértica).
Ha fracasado rotundamente el cacareado y “moderno” Servicio Militar Voluntario.
La situación es tan grave, que –por ejemplo- la 1ra. División de Infantería acantonada en Tumbes, apenas cuenta con 239 soldados distribuidos en sus 6 unidades tipo Batallón: ¡40 hombres por batallón! Ni la décima parte de lo que corresponde. Y si le agregamos el “africanizado racionamiento”, pues la palabra “traición” viene a colación...Mucho más grave que la invitación a retiro de 20 generales, pillos del Acta de Sujeción y demás vladivideos.

COMO PEDRO POR SU CASA
Por último, en los recientes 2 años, nuestra soberanía territorial ha sido trasgredida por 6 de las 7 fronteras incluida la marítima y la aérea:
Ecuador: Piratería “E” frente a los esteros de Puerto Pizarro y El Salto, además de la exigencia ecuatoriana por el funcionamiento de enclaves en Pebas y Saramiriza, y la subsecuente oposición del pueblo loretano y peruano en general. Asimismo la incursión (“desmentida” por Loret de Mola) de 2 aeronaves “E” en NOV 2002.
Colombia: Tránsito de elementos FARC, tras la ribera “P” del Putumayo, ya de conocimiento público y torpemente desmentida, también por Loret de Mola. Asimismo el narcotráfico sigue vigente, aunque en menor escala que en la época del “Cielo Abierto” para las avionetas. Ahora se prefiere el río y la trocha.
Brasil: Incursión brasilera terrestre y helitransportada a los poblados de Sawawo, Babilonia y Putaya (Prov. Purús, Región Ucayali) en OCT 2001 y JUN 2002.
Bolivia: Aunque de responsabilidad policial, se debe mencionar el endémico contrabando, vía los ya tradicionales “convoy culebras”.
Chile: Además de los 35,000 km2 de Mar Territorial amputado y “aterradamente abandonados” por las patrulleras “P”, tenemos la incursión dentro de 14 kms. de la sierra de Tarata (Tacna), hasta el caserío de Vilavilani, por una patrulla de 12 carabineros que en su trayecto pasó frente al Cuartel “P” de Micuya, desierto de tropas. Eso fue el 4 ABR 2001. El 8 ABR 2001 fue el episodio del adelanto de la Caseta de Vigilancia fronteriza por marinos chilenos, que luego los reservistas del Batallón “Ollanta” – Tacna hicieron retroceder.

¿QUÉ VA A DEFENDER...?
Por otra parte la Defensa Nacional también tiene su soporte “civil” o de “calle”: También en una crisis cuyo epicentro lo constituye el sub y desempleo que ha colapsado centenares de miles de núcleos familiares-celulares de una sociedad, como la peruana, desmoralizada, miserabilizada y en donde el sentimiento patrio se erosiona “neoliberalmente” cada vez más: “Qué va a defender el soldado, el ciudadano? Cuando un hombre de una barriada está tubeculoso o cuando no tiene dinero para comprar medicina a su hijo enfermo, no va estar muy decidido a defender algo, menos el orden social. Mas bien debe estar esperando un cataclismo porque a lo mejor, piensa, le puede resultar algo bueno. En todo caso, él no tiene nada que perder con cataclismos” (Gral. J. Del Carmen Marín - ENE 1966).
Ese cataclismo o “Pachacuti”: Se llama Etnonacionalismo.