De la “Doctrina Hutington” a la demolición del EP
(con el amor a los vladigenerales)
“SI FALLA TODO LO ANTERIOR, ABOLIR EL EJÉRCITO”

DOCTRINA HUTINGTON: “Purgar o pasar a retiro a todos los oficiales potencialmente desleales al Poder Constitucional, castigar despiadadamente todo asomo de liderazgo nacionalista, hacer grandes reducciones (de no poder suprimirlas) en las FFAA, usar el dinero ahorrado en aumentar pensiones y salarios para afianzar el encono popular contra el aparato castrense, reducir drásticamente el número de tropas acantonadas en la capital, reforzar a la policía (...) Ya que a los generales les encanta el reconocimiento, asistir a sus ceremonias y repartirles medallas, alcanzar un alto grado de movilización pueblerina para contraponerlas a cualquier conato de rebeldía cuartelera. SI FALLA TODO LO ANTERIOR ABOLIR EL EJÉRCITO” (Samuel Huntington)

Antauro Humala Tasso

DOCTRINA HUTINGTON: “Purgar o pasar a retiro a todos los oficiales potencialmente desleales al Poder Constitucional, castigar despiadadamente todo asomo de liderazgo nacionalista, hacer grandes reducciones (de no poder suprimirlas) en las FFAA, usar el dinero ahorrado en aumentar pensiones y salarios para afianzar el encono popular contra el aparato castrense, reducir drásticamente el número de tropas acantonadas en la capital, reforzar a la policía (...) Ya que a los generales les encanta el reconocimiento, asistir a sus ceremonias y repartirles medallas, alcanzar un alto grado de movilización pueblerina para contraponerlas a cualquier conato de rebeldía cuartelera. SI FALLA TODO LO ANTERIOR ABOLIR EL EJÉRCITO” (Samuel Huntington)

Este gringo es el paradigma de los últimos 3 ministros de defensa y del frustrado Rospigliosi (jefe de la “Inteligencia” Peruana). Inclusive es “sagrado” en la bibliografía de la Oficina de Información del EP. Actualmente Hutington es el Coordinador de Planificación del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU. A la vez es el teórico del Neoliberalismo Castrense Subdesarrollado (“El Soldado y el Estado”), que concluye que el Nuevo Re-ordenamiento del Patio Trasero, sólo requiere de Democracias Policiacas en donde las FFAA “están demás”, particularmente las de “pésimos antecedentes nacionalistas” del tipo Velasco, Torrijos o Perón.

HUTINGTON AMA A LOS VLADIGENERALES
La actual catástrofe institucional castrense, reflejada “in situ” en la quiebra moral del Alto Mando y la subsecuente desmoralización de los bajos mandos, el vacío de tropas, el desarme unilateral, la inoperatividad del material bélico, el famélico racionamiento, el remate de cuarteles, etc, es parte de un Plan elaborado desde el extranjero, en el cual el Gobierno “P” tiene el rol de ejecutante. Eso quiere decir que el Ministro de Defensa no pasa de ser el capataz de turno para la demolición de las FFAA.
Pero además tiene, ese plan, un factor “providencial”: La delincuencial performance del generalato. El 99% puede ser encarcelado en cualquier momento. Es pues, fundamental que ejerzan el mando y se les jure “subordinación y valor”.

CRÓNICA DE UNA DEMOLICIÓN
Pero para que el “capataz” iniciara la tarea, debíase seguir un procedimiento ad doc con las formas de la “democracia” Made in Usa:
1ro. Se armó una Campaña Sicosocial para restarle a la Fuerza Armada el calificativo de INSTITUCIÓN TUTELAR DE LA PATRIA, pues sólo así la autodeno-minada Sociedad Civil podía “imponerse” sobre la (tácita) Sociedad Militar. ¡Se retornó a la alergia pierolista del civilismo antimilitar (y particulamente anticacerista) del s. XIX!
Se obvió que el calificativo de “tutelar” (que también ostentan otras FFAA como las de Israel y Francia), simplemente se debe a que esas instituciones detentan las armas de la Nación. Si el Colegio Carmelitas estuviera encargado de la custodia de la frontera con Brasil, ipso facto se constituiría en Institución Tutelar por el solo hecho de administrar la defensa u ofensa armada, vital para la seguridad de una Nación... Salvo que se trate de una Colonia.
2do. Se colocó a un autopro-clamado “1er” Ministro de Defensa Civil anunciando que así “se anula la intolerancia militar de monopolizar la Defensa Nacional”. Intolerancia y monopolio que jamás existieron. Por si acaso, el supuestamente “1er” civil encargado de la Cartera de Defensa, no fue el extranjero Waisman (quien en verdad resulta ser el 18avo.). Hasta ignora, el Gobierno, que José Gálvez, héroe del 2 de Mayo, fue civil... ¡En pleno militarismo “salvaje”!
3ro. Inoculación en el cerebro del desmoralizado oficial peruano, que las FFAA se subordinan al sacrosanto Poder Constitucional. Sí, ese mismo “Poder” que permite la amputación del Mar de Grau, la excarcelación de tanto corrupto, el sueldo de 18,000 dólares de Felipillo y demás hampa extranjera, la exoneración de impuestos a las empresas multinacionales, etc. Entonces tácitamente se le dice al oficial peruano: “Oye tontuelo: Tu juramento del 7 de Junio de fidelidad a la bandera (entiéndase Nación), se subordina a tu obediencia al Gobierno de Turno (sea Toledo, Kouri, Casta-ñeda o Perico de lo Palotes)”. ¡Gobierno antes que Nación! ¡Legalidad antes que legitimidad! ¡Bribonada antes que honor!
lo elucubrado por esa sarta de traidores, con el OK de los asesores chilenos, y el Vo Bo de la Embajada USA, saldría el Proyecto de Libro de la Defensa Nacional Peruana, conocido como Libro Blanco.
5to. El Libro en mención es un “Post-Supuesto”, pues todo su planteamiento de reducción/extinción de las FFAA “P”, prescribe que el “Pre-Supuesto” de la Política de Lucha Contra la Pobreza (eje central de la política gubernamental que administra “ad honorem” el chileno Esteban Silva)... derive de todo lo que se pueda despojar y “ahorrar” del presupuesto de esas “costosas y vergonzosas” FFAA.

YA ES HORA...
La alternativa para el soldado de honor, es sólo una: Regirse exclusivamente por su juramento de fidelidad a la Nación: O sea a su pueblo y a su historia. Y ello se llama aquí etnocacerismo. La cadena de mando, en su faceta ética, ha colapsado ya.
Ya se presentan las condiciones para reemprender la marcha etnocacerista, en donde el Ejército de Reserva deberá rescatar a sus hermanos del Ejército Activo... Como en la Breña de los avelinos.


Cuestión de decisión, antes que de acción
¿SUFRE CACHACO... SUFRE?

Antauro Humala Tasso

En la reciente infame década, el malestar institucional de la FFAA tuvo varias expresiones. Unas de estas fueron los comunicados anónimos denunciando los abusos del Alto Mando. Es así que surgen los ya clásicos “Comandantes, Mayores y Capitanes” (COMACA) y “León Dormido”.
Luego de caído aquel Régimen, y ya en plena “reinstitucionalización” del Gobierno del buen Paniagua, inauditamente aparecieron otros 2 nuevos grupos: El “Comando Quiñónez” y el “Comando de Moralización de las FFAA” (COMOFA), lo cual llamó la atención dado que se suponía que nos encontramos ya en “plena moralización” de la Cosa Pública. Pero sucedió que el entonces Ministro de Defensa, el “amigo de Hermoza” (Ledesma) agravó la debacle institucional, al salvar a sus compinches de la Corte de Honor que hubiera degradado a 24 vladigenerales entonces presos, los cuales hubieran “jalado” al resto del actual vladige-neralato que actualmente usurpan el Mando de las FFAA.
Luego, con el Gobierno de Felipillo (Waisman y Loret de Mola), se sumarían otros 2 grupos de protesta: El “Comando Bolognesi” y el “Nuevo Ejército”, ambos exigiendo el encarcelamiento de los vladigenerales, expulsión de los asesores chilenos y de la seguridad mercenaria-israelita de la pareja presidencial (despreciativa del soldado peruano), asimismo exigen la asignación de un presupuesto de guerra para la urgente puesta en operatividad del aparato armado, y también el completamiento de efectivos de los desolados y destartalados cuarteles.Y en eso les asiste toda la razón.
Pero en la medida que la fuerza armada “banda” que dejó Vladimiro no se regenere en fuerza armada “ejército”, pues será imposible: En tanto no se castigue a cada uno de los 1028 generales y coroneles del EP, AP, FAP y PNP que se exhibieron ante la Nación, carentes de honor y dignidad rubricando, entre himnos y credos, la humillante Acta de Sujeción, y que creyendo recuperar “honorabilidad por decreto” mediante el respectivo mea culpa (“Lloras como mujer...”), desvergonzadamente continúan comandando los institutos armados. Si agregamos a los generales incursos en los vladivideos en que se les ve recibiendo el grado y/o dinero de Montesinos, pues la faena de degradamientos se completaría. Recién entonces se podría regenerar a la Institución Militar del Perú.
Respecto al grupo (o individuo) “protestante”, su principal limitación es que se escuda en el anonimato. Si se es anónimo para denunciar, pues que se sea anónimo para soportar. Por supuesto que ese anonimato, también puede servir para camuflar intereses personales y mezquinos, que en el fondo son tan ruines como lo que se denuncia o se calumnia.
Asimismo, al carecer de ideología nacionalista, tienden de manera natural al reclamo doméstico o de tipo sindical. Y eso los separa de un 7º grupo, erudito en historia patria, valiente y decidido: Los Militares Etno Caceristas (MEC), quienes no estilan mandar anónimos, sino que actúan en cuanto “hombres de armas” que la Nación les confió en defensa de ella (y no del Gobierno de Turno), previo Manifiesto debidamente firmado y siempre dando la cara. Es decir que cuando actúan, remecen —campaña militar de por medio— al país y no a uno que otro periodista.
Y para ello solo se requiere, como aquel 29 OCT 2000 en Locumba, despojar al delincuente de su disfraz de General, apresarlo y emprender una rebelión tan honorable que el pueblo instantáneamente capta y se pliega... Le consta al vladigeneral Bardales, “ex” Cmdte. Gral. de Fuerte Arica.